La noticia buena y algunas otras muy malas.
Primero de todo hay que decir que la tendencia ha cambiado, antes eran todas malas, hoy casi todas, pero mira por dónde hay alguna buena (el brote). Empecemos por la buena, España
crece un 0,3% en el cuarto trimestre acelerando la recuperación del trimestre
anterior y encadenando dos positivos. Pese a todo el año cierra una caída del 1,2%,
por debajo eso sí de las previsiones del Gobierno. La demanda nacional
(principalmente el sector privado) sigue cayendo aunque menos que antes, un
2,8% pero si consideramos que es aproximadamente el 65% del PIB, pues
encontramos una razón de peso para la caída generalizada. Es cierto que el
desempleo ha caído en términos interanuales: ¡albricias!
